
Confieso
que no me gustan mucho las noticias, en realidad las evito, ya que sé y tengo
clarito que está la crema en el mundo y no necesito que me lo recuerden a cada
rato. Así que trato de aportar mi granito, de hacer el bien sin mirar a quien. Aunque,
una vez a la semana es mi dosis de veneno y realidad más o menos justa.
En
eso estaba, y me tope con las celebraciones del día internacional de la mujer,
y los grandes avances en las materias de géneros. Si, hemos avanzado…. Y luego,
cambio de canal y cambio de esquina, me encuentro con la otra realidad…en la
ciudad de Calama han atacado y agredido a tres mujeres en este mismo día, por
sus propias parejas, por celos una, por plata a la otra.… reconozco que me da
pena Chile así, pero nos pasa bastante esto del doble estándar.
…Y
luego de unos minutos, me quedé pensando ¿Como llegamos a esto?, entiendo que llevamos
algo de 10 femicidios en el 2009, con un bonito record el año pasado de más de
59 creo. Y la pregunta cae sola, como un
hombre puede llegar a eso…?? bueno mi humilde opinión profesional a boca de
jarro…
Primero
creo que tendríamos que mirarlo en dos líneas de análisis: la contextual, socio-cultural,
claramente machista aun. Y la línea del análisis individual del tipo de hombre
con perfil psicológico de agresor.
Qué
puede llevar a un hombre a ser agresor de su pareja…? Para mi, primero es importante
ver que la violencia es más frecuente de lo que se reconoce dado que se da mas
bien en el contexto de intimidad y privacidad del hogar.
En
ese sentido todas las parejas tiene ciertos niveles de conflicto y
desencuentros, incluso de agresión verbal y psicológica –circunstancial-. Lo
delicado es que la línea divisoria es muy sutil entre una discusión acalorada
con algunas descalificaciones, mutuas, en que luego de unos momentos ambos
llegan a reconocer que se excedieron y hacen las paces, por un lado y por otro,
una discusión igual de acalorada donde uno de los dos comienza a sentirse agredido desvalorizado y sin
capacidad de autodefensa o corte de la escalada, en ese contexto se evalúa que
hay desigualdad de -fuerzas-, en esa discusión y cuando emerge esa desigualad
de poder, dentro de la pareja, la violencia está a un paso. Dentro de la
dinámica de pareja, esa es la primera estación donde se debe parar la discusión
En
es caso de la violencia contra la mujer es importante contextualizadla primero
que nada, somos una sociedad muy machista y patriarcal aun. Lo cual le otorga
al hombre mucho poder y privilegios que la mujer no tiene, lo que permite la
violencia y la discriminación de diversas manera a nivel social, tanto en los salarios
por ejemplo, como en las tareas del hogar y el cuidado de los niños.
Es
importante entender que los mensajes sociales, incluso de la publicidad, por
ejemplo para los útiles del hogar, ya sea de limpieza-aseo, para el baños,
cocina, lavado de ropa, etc. Todos estos comerciales son protagonizados por
mujeres, cual es el mensaje de genero ahí??. Así es como se marca la pauta,
para el comportamiento social, para que sea ella la que “tiene” que mantener la
casa limpia y ser la responsable del cuidado de los niños.
Ese
tipo de mensajes como muchos otros, permiten un piso cultural sobre el cual la
mujer se siente y es vista como inferior y como objeto de sometimiento.
Otro
indicador cultural, es que en las sociedades tan machistas como la nuestra, se
ve muy marcado aun, que las mujeres se llevan todo el peso de los oficios que
tienen que ver con servicio, ayuda, contención, atención, cuidado, incluso sumisión. Lo cual es importante reconocer que no pasa
por casualidad o deriva genética, sino que es un condicionamiento cultural que
las educadoras de párvulo, las nanas, las secretarias, las enfermeras, las
profesoras básicas, matronas, azafatas, las recepcionistas, incluso la prostitutas,
entre otros, sean oficios casi exclusivos de la mujer. Es decir el mensaje
cultural de fondo es que la mujer está en esta sociedad para satisfacer las
necesidades y requerimientos de los demás, entre ellos y por sobre todo, de los
hombres.
Este
mensaje, fortalecido por caricaturas en decadencia de la imagen femenina, más
bien vista desde la paciencia, espera, aceptación, silencio, sumisión. Suman un
contexto dado para la violencia de género.
Estos
conceptos vienen de varios miles de años, están gravados en el inconsciente y,
son invisibles para la mayoría de nosotros, lo cual es grave porque es el
terreno de cultivo de la violencia entre la pareja, hacia la mujer, y también
para los niños.
En
el caso del hombre agresor, se entiende que este contexto permite la imagen de
la mujer vista como objeto de placer, y como objeto de posesión, perteneciente
al hombre.
Lo
anterior se puede evaluar usando 3 tipos o categorías de agresor, para
ejemplificar las cosas.
En
un caso hipotético (a), diríamos que es un hombre desgastado por la relación,
con mucho estrés acumulado, o muy agotado y que en la discusión perdió
temporalmente los estribos y se sobrepasó, quizá algo impulsivo, pero que es un
hombre comillas normal y que en este contexto cometió un grave error. Que de
todas formas, requiere avaluación y tratamiento. En general, se sabe que este
tipo (a) es el menor de los casos.
En
el tipo (b), entenderemos que existe un nivel de desajuste en su psicología ya que
a parte del contexto cultural, es un hombre con ciertas características psicológicas
que le predispones a ser un potencial agresor, es decir, un perfil de hombre
inseguro, machista dominante, con algún resentimiento contra las mujeres, con
baja autoestima, con poca tolerancia a la frustración, controlador, con bajo
control de impulso, con ciertos niveles de inmadurez emocional, impulsivo.
Estas características pueden ser notorias a primera vistas o más sutiles y
disimuladas, donde ya estamos hablando de un tercer tipo (c), el cual incorporaría
elementos de cierta patología mental como rasgos sicopáticos, los que le llevarían
a ser un hombre dominante y que sabe urdir y manipular su imagen social como un
caballero a nivel exterior y un maltratador implacable en la intimidad del
hogar. La mayoría de los agresores corresponden
a estos dos últimos perfiles. Los que en distinto grado presentan una mente
deteriorada, inmadura, patológica y con una fuerte programación machista. De
mas está decir que requieren de exhaustiva evaluación y tratamiento prolongado.
En
muchos de estos casos, son hombres que en algún momento, también pudieron ser victimas
en su infancia, de algún tipo de maltrato o depravación de Afectivo-Emocional y
con una educación de género muy pobre. Para cualquiera de estos 3 tipos de
agresor, el nivel sociocultural e intelectual, no es necesariamente
determinante.
Por
otro lado las mujeres que presentan vulnerabilidad al maltrato son mujeres que
por un lado tienen muchas carencias afectivas, muy baja autoestimas, dañado
autoconcepto, o con marcada inseguridad, en algún área de si mismas, por lo que
necesitan seguridad y reafirmación en uno o varios ámbitos de su vida. Mujeres con
mucha necesidad de ser amadas, lo que da cuenta de inmadures emocional. Características
que pueden ser casi invisibles para una activa mujer de trabajo o el hogar. Y
pueden o no haber sido maltratadas en su infancia o adolescencia.
Por
otro lado, le pasa a mujeres con una historia de vida marcada por la violencia
en el hogar donde tienen incorporado casi como parte de la dinámica de pareja
el sufrir algún tipo de maltrato, porque
siempre los han vivido, en este caso el temas es más complicado, ya que son mujeres
muy machistas y que incluso pueden llegar a justificas y defender al agresor.
Lo que da cuenta de un gran daño emocional que arrastras desde tiempo y que es
muy profundo, así como da cuenta de un nivel educacional de genero casi nulo. Muchas
de estas mujeres cumplen también con los elementos descritos en el perfil, del
párrafo anterior.
Lo
que si ambos perfiles cumplen es el tener una fuerte identificación con el rol
cultural machista de la mujer, el cual las sitúa en una posición inferior al
hombre. Son mujeres muy apegadas a ese esteriotipo y que basan su auto imagen y
autoestima en sentirse útiles y necesarias para los demás, pueden ser mujeres
muy aprensivas y como -mamas de todo el mundo-, y se imponen como desafió de
vida “salvar al hombre” como si fuera su hijo al cual no se perdonarían,
“abandonar”, o no sacar de las droga, la cesantía, alcoholismo, o la crisis
determinada que viviera su pareja. Ya que en el fondo sienten que si son útiles,
que valen como personas en la medida que se sacrifican por otro.
Lo
grave de esta situación, es que como sociedad no hemos sido lo suficientemente
honestos para enfrentar el tema. Ya que una mirada como ésta, es construida de
pequeño, para que una mujer en su adultez se defina como tal, a partir de cuanto
sirve al resto y cuanto ayuda a los demás. Es producto de que en la infancia,
lo primero que le pasaron fue una muñeca. Para que poco a poco reciba e
incorpore la programación, de que ella como persona -no vale-, sus necesidades
y aspiraciones no son importantes. Por el contrario, las necesidades y
requerimiento de otro, siempre tienen prioridad. A las de ella misma. Una
muñeca, es decir algo no vivo, un plástico, luego el hermanito, luego el aseo
de la casa, y así va creciendo.
En
el caso de hombre es lo mismo, cuando chico nos pasan una pistola o autito símbolos
de la autonomía, la libertar y la autodisposición, con el mensaje implícito de -si
tienes problemas con un otro- dispárales, elimínalo de tu camino. Es decir, si
quieres hacer algo, hacerlo, nada te lo impide. Al niño de pequeño se le enseña
que puede hacer lo que quiera porque el hecho de ser hombre.
Esta
realidad se ve aun, claro que mas sofisticada, sutil, pero si indagamos un
poquito es el mismo condicionamiento. Y mientras no reflexionemos sobre ese
condicionamiento precario, desigual y dominante de manera unilateral a favor del
hombre, en el fondo no avanzaremos como cultura. Y seguiremos con los maltratos
a los niños, las violaciones, y los femicidios…
Quisiera,
que todos nos cuestionemos en mejorar nuestras prácticas de respeto e igualdad
entre sexos, no opuestos sino que maravillosamente complementarios.



Hola, gracias por tu artículo muy ilustrativo desde tu punto de vista profesional.
Quiero aprovechar la oportunidad de invitarte a conocer un nuevo proyecto audiovisual donde trabajamos con mujeres y el resultado lo puedes ver en http://www.eventosysociales.cl
Saludos,
Omar Cortés
Un excelente análisis que proporciona una visión muy amplia del tema.Me ha gustado la claridad, sinceridad y desde luego la sugerencia final acerca de reflexionar cada uno sobre la parte que le toca.Un saludo y gracias por tu trabajo.
Muy bonito Antonio, te he visto por mi sitio?
Pasa te espero
cariños
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JULY Hola. EXCELENTE, un completo escrito, cuando partes de noticias en Chile, pasas a buscar las razones, luego, explicas causas de ambas partes y al final, el ETERNO PROBLEMA DE LOS GENEROS. Papito, como Panameña, primero que nada, la violencia intrafamiliar, esta generalizada, IGUAL ACÁ, todos los días tenemos una nueva, inclusó el problema de las pandillas, como consecuencia de fracasos de parejas dejando hijos a la interperie, quienes por necesidad, deben agruparse A ÉSTAS,, pues de lo contrario, no sobreviven en las calles. Hoy, muere el Director Nacional del instituto de Cultura, entre una balacera que se armó entre pandillas. Con lo anterior, ofresco el conocimiento que no sólo Chile, lleva este grave flagelo, de la violencia, todos estamos en problemas.
El meollo del asunto, de los géneros, radica , en el machismo (nefasta herencia de nuestros colonizadores españoles), por los hombres y por las Mujeres ,del llamado Feminismo. En fin nunca se logra el acuerdo, menos el perdón, si se da gusto a la violencia, a ver quien es más que quien, sólo por el orgullo del que dirán, olvidan a sus hijos, los que se forman en medio de tales desdichas, practicamente conforman un semillero de delincuentes, y demás.
La Tolerancia, entre ambas partes, no existe. El poder adquisitivo se torna cada día mayor, el querer tener materialmente todo lo deseado, en conclusión , son tantos los casos de irracionalidad, qué me preguntó puede nuestro instinto animal, más que la razón y la paz.
CHAO, , Violenta y tierna o JULY